martes, 20 de julio de 2010

Bajo Reserva


Mientras las cúpulas de izquierda ponderan las bondades de la unidad a ras de piso, el golpeteo sube de intensidad. Ahora, el petista Gerardo Fernández Noroña se ha dado a la tarea de “revelar” los supuestos excesos del vicecoordinador del PRD en la Cámara de Diputados, Guadalupe Acosta Naranjo. Dice que el perredista compró dos casas, una en Santa María la Rivera, y otra en la colonia Del Valle, por “varios millones de pesos”, gracias a que accedió al cargo de elección popular. Y amenazó a “Los Chuchos” con impulsar una investigación por enriquecimiento ilícito en caso de que insistan en promover un IVA generalizado. Chivo en su propia cristalería.
 
Serán las prisas, la falta de oficio o simplemente descuido, pero vaya pifia que cometió el equipo de Xóchitl Gálvez al interponer el recurso de inconformidad por los resultados de la elección en Hidalgo. En la hoja 275 de la denuncia interpuesta ante el Tribunal Estatal Electoral, se pide la anulación de la elección de Guillermo Padrés Elías, quien fuera candidato del PAN triunfador en el 2009 al gobierno de Sonora. Simple y llanamente, la gente de Xóchitl tomó como “machote” la impugnación que interpusieron los priístas sonorenses y ni siquiera tuvieron el cuidado de cambiar datos y nombres.
 
La sorpresiva salida de Maximiliano Cortázar de la vocería de la Presidencia —prácticamente en sabadazo, pues se anunció entrada la noche del viernes— hizo que durante el fin de semana corrieran toda clase de rumores. Que si el amigo íntimo del Presidente se había peleado con Felipe Calderón; que si su cabeza era para compensar la salida de Patricia Flores, pues cada uno representa a un grupo diferente dentro del PAN; que si se iba como titular del Fonatur. Pocas fueron las voces que decían que el camino de Cortázar estaba más cerca del partido que del gobierno. Para nadie era un secreto que desde Los Pinos se manejaban temas electorales. 

Sin recato, los operadores de prensa de la casa presidencial llamaban a los medios para pedir mesura con algunos resultados de encuestas de salida que no beneficiaban a los candidatos panistas. La llegada de Maximiliano al PAN es leída por políticos opositores como la señal clara de que el Ejecutivo federal irá por todo en los procesos electorales de 2011 y 2012. 

Ahora, el Presidente tendrá en el partido a un operador de confianza sin que le puedan reclamar que Los Pinos está interviniendo. Sin embargo, las gestiones del nuevo vocero blanquiazul, nos dicen, difícilmente podrán despojarse de la firma de la casa.  (…)
 

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