jueves, 17 de febrero de 2011

No olvidar ambiente de guerra en el país, pide diputado



La Jornada
Género: Nota informativa
Publicación: 17 de febrero de 2011
Autor: Roberto Garduño, Enrique Méndez, Alma E. Muñoz y Carolina Gómez

Los partidos que participaron en la alianza electoral que llevó a Gabino Cué al gobierno de Oaxaca reprobaron los hechos de violencia ocurridos el martes pasado durante la visita del presidente Felipe Calderón a la entidad, y no descartaron la posibilidad de que hayan sido provocados para desacreditar al mandatario estatal.

Gustavo Madero, presidente nacional del PAN, señaló que el reto de Cué es dar una solución pacífica y plural a estas expresiones, para que no desborden en violencia, pero también rechazar los chantajes cuando se presenten. Resaltó que la utilización de la fuerza no está justificada en un gobierno democrático.

En tanto, Diálogo para la Reconstrucción de México (Dia) –integrado por PT, PRD y Convergencia– exigió una investigación a fondo, a fin de deslindar responsabilidades y, sobre todo, determinar si hubo infiltrados en la protesta o si algo tuvo que ver el ex gobernador Ulises Ruiz.

Manuel Camacho Solís, coordinador nacional de Dia, consideró que Gabino Cué debe entablar un diálogo sincero con el sindicato magisterial, porque lo otro sería caminar todos al precipicio.

En un sentido similar se pronunciaron Alberto Anaya y Luis Walton, dirigentes nacionales de PT y Convergencia, respectivamente, al tiempo que expresaron su apoyo al gobernador.

Diputados de PRI y PRD opinaron que el mandatario oaxaqueño está obligado a convocar a una mesa de diálogo para evitar que hechos como los mencionados se repitan. Consideraron que la pobreza, el abandono social y el castigo infligido a los profesores forman parte de una estrategia que atenta contra los intereses, la seguridad y la economía de la población mayoritaria.

Manuel García Corpus (PRI), presidente de la Comisión de Asuntos Indígenas, demandó al gobierno estatal no apostar por la soberbia y abrir de inmediato una mesa de diálogo, con objeto de colocar las bases del desarrollo, la tranquilidad y la democracia en Oaxaca.

No podemos olvidar que el país se encuentra en un ambiente de guerra que ya ha costado la vida de más de 35 mil mexicanos, por lo que debe anteponerse el diálogo ante cualquier intento de intolerancia política o acción que inexplica- blemente pretenda exacerbar los ánimos sociales.

A su vez, su compañero Jorge Rojo García de Alba sostuvo que el clima de violencia e intolerancia que se ha presentado en Oaxaca deriva de la política de abandono y castigo al sector magisterial desde el centro del país.

También Mauricio Toledo, diputado por el PRD. consideró que aún es tiempo de poner freno a las diferencias insalvables que se han construido durante los últimos años entre las autoridades y la población del estado. Sin duda el diálogo y la concertación deben ser las únicas guías que aclaren la conducción política del gobierno de Gabino Cué, dijo.

Para Gustavo Madero, la radicalización y la violencia tuvieron su origen en otras realidades políticas, en otro sexenio, y subsisten. No desaparecen de la noche a la mañana porque ganó Gabino Cué.
Conminó al gobernador a no aceptar chantajes, pues recordó que esos grupos fueron alimentados durante muchas administraciones, algunos dicen que con presupuesto estatal, y siguen demandando espacios y atención.

Por otra parte, el arzobispo de Antequera, Oaxaca, José Luis Chávez Botello, y el presbiterio de dicha arquidiócesis también lamentaron los acontecimientos del martes. La violencia sólo genera más violencia; es necesario hacer un alto para reflexionar sobre las causas que la propiciaron, pero sobre todo llamaron a serenarnos y permitir que se investiguen a fondo los hechos, ya que no podemos ni debemos ensuciar más el ambiente, porque caeremos en un círculo vicioso que nos llevará, otra vez, inevitablemente, a dañar la estabilidad y la paz social.

No hay comentarios:

Publicar un comentario